La victoria más triste
Eluana Englaro no murió ayer; murió en 1992, que es cuando dejó de vivir. Ahora podrán enterrarla. Su familia, su valiente, íntegro y admirable padre podrán ahora descansar. Salvo que los malvados lo persigan, algo no descartable. Con esta desgraciada familia se han cebado hasta el ridículo los totalitarios Silvio Berlusconi y Joseph Ratzinger que […]