El año pasado Ciudadanos se pasó las semanas previas al 8 de marzo descalificando la convocatoria feminista: era comunista, anticapitalista y no sé qué historias más. Como fue un éxito arrollador trató de sumarse al carro explicando que lo bolchevique era la huelga pero que en la manifestación querían hacerse la foto.

Este año Ciudadanos ha sido más precavido: conscientes del inmenso apoyo del feminismo entre las españolas (y entre muchísimos españoles) han intentado dibujar un feminismo bueno (el suyo) que se diferencia del de la chusma esa y lo han llamado feminismo liberal. Frente al consenso feminista sobre violencia machista, por ejemplo, o sobre la insoportable brecha salarial, Ciudadanos ha querido poner su acento en causas que dividen al feminismo como la prostitución y los vientres de alquiler.

Ciudadanos tiene un serio problema con el feminismo desde su origen. En 2015 tenía la misma propuesta sobre violencia machista que Vox. Fue tal el bochorno en la campaña de las generales que tuvo que rectificar sobre la marcha y admitir que sí, que había una violencia específica que sufren las mujeres y que así lo debían recoger las leyes. El machista redomado Toni Cantó explicó mucho antes que Vox que la mayoría de las denuncias de violencia de género son falsas inventándose datos para su mentira machista.

Y Ciudadanos sabe hoy que muchísimas mujeres y también hombres de su órbita electoral querrían un partido que reivindique el feminismo. Porque efectivamente el feminismo no tiene que ser patrimonio de la izquierda, pero necesariamente excluye a quienes defienden postulados y mentiras machistas como las que defendió Ciudadanos. Mucha gente afín a Ciudadanos (quizás al Ciudadanos que pensaron que era Ciudadanos) necesitaría un partido que se defina feminista. Pero curiosamente, al partido que más quiebros ha dado, el que más rápido ha dicho lo contrario de lo que decía en todo… se atasca con el feminismo y necesita definir las lindes de su feminismo dando muchos más garrotazos (garrotazos liberales, eso sí) a las feministas que a los machistas.

Quizás el problema de Ciudadanos no sea del feminismo (que recibiría con los brazos abiertos al hijo pródigo) como el hecho de que ya gobierne de la mano de un partido cómplice con los crímenes machistas y que quiera extender esos acuerdos a todos los ayuntamientos, comunidades y al gobierno de España.

Sería muy fácil definirse feminista, no será por falta de tablas en la yenka de Ciudadanos. Lo que les sería mucho más difícil es decir que bajo ningún concepto van a gobernar de la mano de partidos machistas que atacan a las víctimas de la violencia y protegen a los criminales. Eso es más complicado que encontrar adjetivos para acotar la parcela del feminismo y evitar ser simplemente feminista. Eso no lo va a hacer Ciudadanos: le parece mucho más problemático lo que ellos definen como nacionalismo, populismo, socialismo…  que el machismo más agresivo con quien quieren repartirse sus sillones y nuestros derechos.