Cuando se consideraba a la Transición un periodo acotado de nuestra Historia y no como un Régimen, uno de los debates bizantinos habituales era cuándo había terminado: si con las elecciones de 1977, con el referéndum constitucional del 78, el 23-F, la victoria normalizada del PSOE en el 82… Con la perspectiva que dan ya estos cinco años no parece exagerado decir que lo que quiera que fuera la Transición terminó el 15 de mayo de 2011, el 15M. Se produjo un cambio de cultura política popular que las élites políticas, económicas y mediáticas no supieron interpretar ni mucho menos detener y que les ha arrebatado al menos por unos años la capacidad de determinar el sentido común político, económico y social. Es pronto aún para saber hasta dónde llevará la transformación que supone aquel hito pero ha pasado suficiente tiempo para que sea innegable que los cambios no son mera cosmética sino que han echado raíces en nuestra gente.
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