No es fácil encontrar metáforas a la altura de los 705 personajes políticamente relevantes (más relevantes que alcaldes y concejales, que no entran en los 705) que evadieron dinero, lo colaron por la amnistía fiscal y aún así parecen haber cometido delitos económicos no amnistiados. La primera metáfora que se viene a la cabeza, obviamente, es Alí Babá. Pero sus ladrones cabían en una cueva porque apenas eran 40, qué escasez. Quizás el esqueleto, para explicar que la corrupción es estructural… pero nuestros huesos son poco más de 200, menos de un tercio de esos 705. La única metáfora que no aparece excesivamente menguada es la de la musculatura: tenemos más de 600 músculos. Sí, podríamos decir que la musculatura del Estado, de eso que con rigor llamamos “el régimen”, está podrida.

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