Lo peor no es cuando tu padre no te reconoce, lo peor es cuando no reconoces a tu padre. Y no lo reconozco“, decía alguno de los hijos dePasqual Maragall en Bicicleta, cuchara, manzana, la película que se hizo sobre el Alzheimer que sufre Maragall. Es algo que conoce quienquiera que tenga el Alzheimer cerca: no es sólo la pérdida de la memoria, no es eso lo peor, lo peor es la pérdida de identidad, mucho más radical, mucho más difícil de abordar. La memoria es la percepción subjetiva de nuestra Historia, nuestro relato de cómo hemos llegado hasta aquí, de cómo nos hemos construido. Nuestra memoria es lo que nos dice quiénes somos. Somos nuestra memoria, sin memoria no somos, con otra memoria somos otros y vamos siendo según vamos construyendo nuestra propia memoria. Cuando perdemos nuestra memoria dejamos de ser nosotros. Lo vemos en las personas, pero también pasa en los pueblos, de hecho la memoria colectiva es una parte crucial de lo que hace identificarse como pueblos.

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