Por toda Europa están cobrando gran fuerza opciones de extrema derecha cuyo discurso se centra en el odio al inmigrante. Finlandia, Grecia, Reino Unido, Holanda, Bélgica, Suiza…por todas partes están en auge las fuerzas políticas xenófobas y en el centro de todas ellas Francia, con Marine Le Penencabezando los sondeos de las elecciones europeas. Es un fenómeno bastante heterogéneo cuyo tronco común es la xenofobia: el inmigrante como causante de la crisis.
Llamativamente en España, uno de los países con mayor tasa de desempleo de Europa y donde la crisis (y su gestión política) está sacudiendo más duramente, no está surgiendo un fenómeno de este tipo. Por un lado, la extrema derecha no ha conseguido presentar un referente político propio (separado del PP) que sea mínimamente relevante; por otro, el CIS descarta tozudamente que la población española sitúe la inmigración como uno de sus principales problemas pese a las machaconas amenazas de los 30.000, 40.000, 80.000 africanos o los que haga falta que acechan nuestras fronteras para asaltarlas.
Sigue en Cuarto Poder.