Estaba enfermo y había acatado la Constitución. Así que en 1988 Alfonso Armada salió de prisión, indultado por Narcís Serra, el ministro del PSOE que luego sería vicepresidente de Felipe González y más tarde se forraría mientras hundía Caixa Catalunya. Estaba tan enfermo que tardó 25 años, los que le quedaban de condena, en morir, a los 93 años: la salud no perdona. No sabemos si el acatamiento de la Constitución fue tan sincero como su mala salud. Probablemente sí acatara la Constitución o lo que le echaran, qué más daba.