Un corto impecable
Son 30 segundos, perfectos para una cuña televisiva, con su introducción (apertura de puerta y primeros pasos con muletas), su nudo (la pregunta y la respuesta) y un desenlace (el rey abandona la escena para emprender su camino que, como anuncia en el texto, es el de “retomar sus obligaciones”; no sabemos por qué ese […]