Se cumplen hoy diez años de la creación del campo de concentración de Guantánamo. Quedan en él casi 200 seres humanos secuestrados por un país al que hoy nadie toserá. Hoy no abrirá telediarios la infame violación dederechos humanos continuada por el Nobel de la Paz. Tampoco esperamos que el embajador de España en Washington sea la mitad de insolente que el embajador de Estados Unidos en España: hace unos días la embajada de EEUU en Madrid escribió al gobierno para transmitirle que “el Gobierno [español] por desgracia ha fracasado a la hora de terminar el trabajo debido a razones políticas, en detrimento de la reputación y la economía de España” en referencia a la no aprobación del reglamento de la ley Sinde que había impuesto esa misma embajada estadounidense. ¿Alguien imagina que el embajador español en Washington defenderá los derechos humanos y la legalidad internacional con una notita a Obama recordándole que “el Gobierno [estadounidense] por desgracia ha fracasado a la hora de cumplir sus promesas debido a las razones que sea, en detrimento de la reputación y la democracia de EEUU y de los derechos humanos en todo el mundo“? Ni las colonias somos tan insolentes como las metrópolis ni los intereses industriales merecen tanta defensa como los derechos humanos, así que no habrá notita sino en todo caso disculpas por el retraso del reglamento Wert.
Tampoco habrá hoy condenas en los ayuntamientos españoles, como ocurre cuandoe en algún país de los malos se da alguna violación, real o inventada, qué más da, de derechos humanos. Ayer mismo aparecía en portada de varios periódicos españoles con gran foto la supuesta provocación que supone que dos presidentes de dos países soberanos se reúnan (el de Venezuela y el de Irán) mientras esta mañana no hay ni un recuadrito en la portada de ninguno de esos medios recordando que diez años después de su creación Estados Unidos sigue teniendo un campo de concentración en Cuba. ¡Con lo que nos gustan los aniversarios redondos y la defensa de derechos humanos en Cuba!
Tampoco, por supuesto, se investigará ni siquiera mencionará en España quién colaboró con los secuestros, quién amparó que se usara España para el traslado de seres humanos al campo de concentración cediendo nuestro espacio aéreo y algún aeropuerto para los criminales vuelos de la CIA.
Los informativos televisivos, tan dados a contarnos escabrosas historias de sufrimiento y violencia, hoy tendrían una joya. En España hay desde hace dos años varias víctimas de Guantánamo que nuestro gobierno acogió prometiéndo a EEUU que les impondría restricciones de movimientos pese a que no están acusados ni condenados por nada: es otra violación de derechos injustificable que los convierte en los únicos inmigrantes que hay en España a los que se les prohibe incluso regresar a su país. ¡Lo bien que quedaría hoy en la tele una entrevista con alguno de ellos para que relataran el horror vivido en uno de los rincones más sanguinarios del planeta! ¿Van a renunciar hoy nuestras teles al sensacionalismo y a la lágrima? Podríamos incluso contratar a alguno de ellos como tertuliano de la radio pública. Aunque dijera cosas incómodas para otro gobierno: eso nunca ha sido problema.
Sabemos que Obama mintió. Que prometió cerrar Guantánamo y basó su elección en un lema “Yes we can” y ahora sólo tiene como excusa un “No, I can´t” cuyas razones nunca ha explicado (salvo que no se puede juzgar a los secuestrados porque no hay cargos, es decir, que son personas que en una democracia podrían estar andando tranquilamente por la calle pero que en EEUU están en una jaula ilegal en la que la tortura es la especialidad de la casa). Pero también es evidente el silencio cómplice de cuantos vasallos del régimen colonial quieren mirar para otro lado hasta que dentro de una semana se indignen efusivamente contra algún país enemigo y nos expliquen que son otros y no los dueños de Guantánamo quienes amenazan la paz internacional y que por tanto hay que bombardear y llevarse más detenidos a Guantánamo o a arrojarlos al mar. Lo que sea mejor para la democracia y la paz mundial.
Feliz aniversario. Feliz 1984.
Si te ha gustado, ¡compártelo!: