Antes de nada un pequeño apunte autobiográfico. Como es sabido nací en Chamberí y por aquí sigo 35 años después, pero mis padres no. Mi madre, como Carme Chacón, es de Barcelona y se vino a Madrid a los 9 años cuando la Pegaso destinó a su padre aquí aunque toda su familia sigue en Barcelona. Mi padre, como el padre de Carme Chacón es almeriense: de Albox, el pueblo que veis en el mapa a poco más de 15 kilómetros de Olula del Río, que es el pueblo del padre de Chacón donde actualmente vive mi tía Lola y donde nacieron sus dos hijos, primos míos. Así, si tomara la decisión de presentarme a secretario general del PSOE (ya os digo que no lo tengo entre mis planes más inmediatos) tendría prácticamente las mismas opciones geográficas que Carme Chacón (que puede añadir Madrid como lugar para presentarse del mismo modo que lo ha hecho el cántabro Rubalcaba: porque es la capital del reino y santas pascuas): usando los orígenes familiares podría presentarme en Barcelona, en Almería o en Madrid. Pero doy por hecho que haría el acto que al parecer hay que hacer si aspiras a liderar el PSOE en Madrid e incluso si fuera posible en Chamberí. ¿Por? Pues porque vivo aquí y me parece lo normal: no tenemos ni idea del origen geográfico de los padres de Rubalcaba, como no sé de dónde son los padres de Cayo Lara ni los de Mariano Rajoy. No sé qué problema haría en presentarme donde vivo, así que supongo que eso haría.
Escribía ayer Ignacio Escolar una frase con la que no estoy muy de acuerdo salvo que sea una errata: presentarse en Olula, decía, “también es una manera de atacar ese discurso anticatalanista que hace mella en ella, incluso en un partido supuestamente federalista, como es el PSOE.” Y no, no creo que sea una forma de atacar el anticatalanismo sino de acatarlo. Lo que hace Chacón es mostrar que pese a ser catalana tiene ancestros e incluso biografía que blanquean su mancha polaca. Atacar el anticatalanismo habría sido replicar ese discurso etnicista que han puesto sobre la mesa Bono y Guerra y que sobrevuela en los sectores más reaccionarios del PSOE explicando que tan válida es una persona catalana como un cántabro afincado en Madrid o como lo sería un boliviano que tuviera implicaciones políticas por aquí, faltaría más. Si los padres y abuelos y bisabuelos de Carme Chacón hubieran sido catalanes, no habría podido hacer ese gesto almeriense luego no es un gesto que repela el anticatalanismo sino que es una disculpa ante ese anticatalanismo.
Con todo, no culpo demasiado a Carme Chacón, como no culpo (demasiado) al homosexual que en un entorno homófobo se hace pasar por heterosexual. Que haya ámbitos en los que ser catalán sea un defecto, algo que tiene que ser compensado con orígenes más inmaculados prueba hasta qué punto tenemos un problema de eso que tantas veces hemos llamado nacionalismo excluyente en España.
Otra cosa sería preguntarse a quién se están presentando Chacón y Rubalcaba: ambos son de sobra conocidos por los militantes de su partido y por el conjunto de la sociedad. Es todo un teatrillo cada vez más usamericanizado con tintes más presidencialistas. Pero hasta en el teatro podemos ver si se atacan los prejuicios etnicistas o se acatan.
Si te ha gustado, ¡compártelo!: