Noticia del 9 de mayo de 2011 en Cinco Días:
Instalaza pide 40 millones por la prohibición de las bombas de racimo
“La decisión del Gobierno de España de aprobar una moratoria unilateral al uso, producción y ventas de las bombas de racimo en julio de 2008 perjudicó seriamente el negocio de Instalaza, una empresa zaragozana que era el único fabricante español de este tipo de artefactos en ese momento, con sus granadas de mortero MAT-120.Instalaza exige esta cantidad por la prohibición de las MAT-120 en concepto de daño emergente y lucro cesante por venta “en siete países”. Sus responsables afirman que su petición está “perfectamente razonada y explicada” y destacan que el Ejecutivo la ha aceptado a trámite “sin agotar plazos ni recurrir al silencio administrativo”.
“A la hora de reclamar una indemnización al Gobierno, Instalaza no especifica con qué países tenía acuerdos para la venta de las bombas de racimo. Lo único que se sabe es que uno de sus clientes era Finlandia, donde ganó un concurso para el suministro de los artefactos y para transferencia de tecnología a la empresa local Patria; y otro Libia, como se pudo comprobar con la reciente aparición de restos de las MAT-120 tras algunos de los bombardeos del Ejército de Gadafi sobre la ciudad de Misrata.
La entrada en el mercado libio, conseguida en 2007, supuso un cambio “sustancial” para las exportaciones de la empresa, en palabras de sus gestores, que en su momento destacaron que el contrato se pudo lograr tras superar “muchas reticencias”»
“Instalaza logró tres permisos para la venta de bombas de racimo a Libia en 2007 por valor de 3,83 millones de euros. La operación se materializó a principios de 2008.”
Esta mañana ha jurado ante un crucifijo y una Biblia y después ha tomado posesión de su cartera. No ha pedido perdón a las víctimas.
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