¿Os acordáis de Carod-Rovira? Fue aquel malo oficial de la segunda legislatura de Aznar. Tan malo era que batió un record electoral y consiguió que ERC metiera ocho diputados en el Congreso de los Diputados (desde la Constitución había andado entre tres diputados y ninguno). Pero al PP no le molestaba demasiado que ERC multiplicara su resultado mientras cumpliera su papel: el chivo al que odiaran los españoles de bien, que identificarían a Aznar como un presidente campeador que batalla valientemente con el mayor enemigo de España, por mucho que hiciera otras perrerías menores como fomentar un ladrillazo que nos privara del derecho a la vivienda o fomentar el trabajo-basura.
No le vendría nada mal a Rajoy un Carod-Rovira a lo bestia para esta legislatura. Los recortes que le están dictando desde media hora después de llegar precisan de un foco de atención no económico que enfurezca y distraiga a cuanta más gente mejor. Es difícil encontrarlo en Catalunya. En su último cambio de rumbo (¡lleva tantos!) ERC parece haber apostado por dejarse el perfil más progresista, apostar por un nacionalismo más visceral que social y arrimarse a CiU. Así no hay quien pueda. La propia CiU quiere ser más del PP que el PP y encima no habla de España sino de homosexuales e inmigrantes, y en todo caso de jornaleros andaluces: tres colectivos en cuya defensa las huestes del PP no lanzarían ni uno de sus característicos bramidos.
Así que habrá que buscar en Euskadi. ETA ha anunciado que deja las armas definitivamente, que era lo que todo el mundo le pedía hasta que lo hizo (entonces se subió el listón a otras peticiones no vaya a parecer que las cosas van bien) y la izquierda abertzale está cumpliendo a pies juntillas su apuesta por la no violencia hasta el punto de que es más fácil que arda un cajero a la salida de un Betis-Sevilla que en Euskadi.
Sin embargo esa parece la apuesta: que la izquierda abertzale sea el enemigo. Cuando Cospedal anunció que el PP se reuniría con todos menos con Amaiur no acertó a explicar con qué argumentos. Dijo que era porque sus objetivos no son constitucionales, algo que podría valer para no reunirse con IU (en nuestro programa electoral llamábamos a un proceso constituyente y somos republicanos, federalistas…), con ERC, PNV, incluso con partidos de bien como UPyD (defiende cambiar las circunscripciones electorales que dicta la constitución),… ¿Deberían reunirse los demás partidos con el PP y el PSOE tras la reforma constitucional express? ¿Hay que tener objetivos constitucionales de acuerdo con esta Constitución o con la que había en julio?
El disparate de Cospedal es ridículo pero marca la flecha. Con Amaiur ni agua, no porque tengan objetivos inconstitucionales sino porque están llamados a jugar el papel de malos de la película. Como la violencia no jugará ya ningún papel, habrá que inventarse escándalos a partir de alguna declaración altisonante, más allá de las que haga Rafa Larreina, numerario del Opus Dei y diputado de Amaiur. Mientras se dedique a curar homosexuales tampoco habrá nada que criticar.
Amaiur es hoy la segunda fuerza política en la Comunidad Autónoma Vasca a apenas 40.000 votos del PNV. Cada desprecio que le haga el PP supondrá unos miles votos más en las próximas elecciones vascas. Cada mes que siga Arnaldo Otegi en la cárcel crecerá su prestigio como supuesto héroe por el hecho de estar en la cárcel sin que nadie sepa qué delito no político ha cometido. Y como dos más dos a veces son cuatro, el enfrentamiento caricaturizado del PP con Amaiur más el mantenimiento de Otegi en prisión hata que el Supremo no tenga más remedio que ponerlo en libertad es la mejor forma de ir haciéndole la campaña electoral para que en unas próximas elecciones vascas Arnaldo Otegi sea elegido lehendakari. Del mismo modo que hace diez años el gobierno de Aznar le hizo la campaña electoral a Carod-Rovira, hoy parece en disposición de hacérsela a Amaiur, Bildu, Sortu o el nombre que se nos vaya ocurriendo.
Y, contra lo que pueda parecer, esa sería una situación ideal para el PP. Si ya sus medios han callado a la prima de riesgo (ayer seguía subiendo sin que ningún lector de la prensa del partido pudiera enterarse), ¿qué no pasaría si conseguimos que Otegi ocupe el centro de la política española, ¡lehendakari!, desplazando al paro, los recortes, las contrarreformas y los golpes de mercado? Puede ser un chollo y los chollos no se desaprovechan.
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