Si es verdad que sólo los niños y los borrachos dicen siempre la verdad, tenemos que deducir que César Alierta, el presidente de Telefónica, está sufriendo una regresión hacia la infancia. En un par de días nos ha proporcionado la evidencia de que estamos en manos de la mafia y de que su empresa es una de esas familias en cuyas manos están derechos fundamentales a los que cerraría el grifo si le conviniera.
Es evidente que Internet no es sólo un instrumento de ocio. Se ha convertido en el cauce más habitual para las comunicaciones privadas y en uno de los fundamentales (y subiendo) para la información y comunicación de opinión, especialmente las minoritarias. Los otros ámbitos que servían fundamentalmente para lo mismo eran Correos (empresa pública, al menos de momento) y el espacio radioeléctrico, por el que se distribuyen las radios y televisiones, que es propiedad del Estado en España y en prácticamente todo el mundo.
Pero Internet, no. Y la cuestión no es sólo de principios. Nada es nunca personal, todo es cuestión de negocios:
Lo que es evidente es que los buscadores de Internet utilizan nuestra red sin pagar nada, lo cual es una suerte para ellos y una desgracia para nosotros. Pero también es evidente que esto no puede seguir. Las redes las ponemos nosotros; los sistemas los hacemos nosotros; el servicio postventa lo hacemos nosotros, lo hacemos todo. Esto va a cambiar, estoy convencido
César Alierta avanzó hace un par de días su intención de hacer valer a Google o a quien sea su condición (junto con otras poquitas empresas menores) de guardián de la red. El juguete es suyo y ponen las condiciones. Hoy las condiciones son comerciales: que Google pague. Como existe ya el filtro económico: quien no pueda pagar la factura de la empresa de turno no tiene acceso a Internet. Mañana se podría poner un filtro a los artículos o comentarios críticos con Telefónica (bajo argumentos parecidos: «las redes las ponemos nosotros y no vamos a ser tan tontos de poner las piedras que se tiran contra nuestro tejado«). Pasado mañana impediríamos la difusión de la defensa de derechos de los trabajadores: «Somos una gran empresa cuya cuenta de resultados se vería deteriorada si lo que difundes tuviera éxito; y las redes las ponemos nosotros [etc.]». No sería una cuestión dictatorial: sólo negocios.
No se trata de defender a Google, que también es una empresa con un poder prácticamente monopolístico de cuyo peligro apenas se habla. Se trata de impedir que ningún poder incontrolable (y las multinacionales lo son) tenga en sus manos nada que consideremos fundamental a cuyo acceso pueda poner límites, los que sean. Desde cualquier perspectiva política que tengamos, Internet es un espacio en el que se ejercitan derechos fundamentales pero está a los caprichos de poderes privados.
Si Internet hubiera aparecido veinte años antes, a nadie se le pasaría por la imaginación dejarla en manos de grandes empresas privadas: sería pública, gratuita y blindada legalmente. Estamos en una de esas épocas en las que defender lo obvio resulta estrafalario.
Bien es cierto que el señor Alierta no ha sido nunca de mi agrado. Pero, para mi sorpresa, esta vez coinido con él. Google ha pasado de ser una aplicación abierta e innovadora a un enorme negocio casi monopolístico y multiBillonario. Si tantos usuarios pagan por usar las redes de Telefónica para alojar sus contenidos y acceder a la red pagando precios más o menos abusivos, según el bolsillo de cada uno, ¿por qué no ha de de hacerlo un gigante multinacional? Google ya no es un romántico proyecto de garaje.
Yo preferiría que Google pagara impuestos en España y no en Irlanda por los ingresos que tiene en España. Telefónica ya gana como para que Alierta llegue a fin de mes.
Información Bitacoras.com…
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Además de lo que se habla es del fin de la «neutralidad de red», que como muy bien avanza Hugo, podría suponer el fin de internet como plataforma horizontal no controlada totalmente por el gran capital. Vamos la misma ley que dejaría que los operadores negocien con google, pondría en peligro todo el espacio alternativo que hemos montado
Alierta olvida o ignora que Telefónica no es suya. Ni de los accionistas. Es una empresa que nace entes de la República como subsidiaria o filial de una grna empresa yanky y que en seguida, no se en que momento pero enseguida se convierte en empresa estatal.
Todo su capital se ha ido acumulando pela a pela por parte de los ciudadanos del apis con sus llamadas hasta que el compañero de banco de Aznar en el colegio la privatizó y se pilló pa él y sus coleguis más de 10.000 k, que como buen amigo repartiria con alguien.
Lo que administra Alierta es un chiringuito que si haces caso de los ingenieros que han trabajado allí podría costar menos de la mitad, es decir, podrían cobrar menos de la mitad en cada factura y seguir ganando pasta.
Lo que en el fondo está diciendo es que si controla la acumulacion de dinero es lógico, es su lógica, que también controle todo lo demás.
Negocios, controles…uff!no entiendo, pero me escalofría pensar que en un momento dado se carguen ésta plataforma de comunicación…porque los creo capaces de TODO!
Según el demencial razonamiento de César Alierta, al navegar por Internet tendríamos que pagar a los distintos operadores de los distintos países por los que navegamos. Eso ya no es solamente falta de «neutralidad» de la red (que suele referirse a la pretensión de que el gestor de una página web pague un plus para facilitar un acceso más rápido a la misma), sino un puro sinsentido que demuestra que ese fulano no tiene ni idea de lo que es Internet. Y está a la cabeza de Telefónica… ¡Accionistas de Telefónica, destituid ya a ese inepto!
Yo es que por más vueltas que le doy, sigo sin entenderlo. ¿Los servidores de google no están conectados a internet? ¿Y no pagan a un proveedor por esa conexión a intenret? Entonces, ¿qué quiere Alierta, que google pague dos veces o que contrate la conexióna internet con Telefónica? Es que no lo entiendo.
Y en una época además en la que se ridiculiza lo público de manera sistemática. Sólo hay que ver las soflamas que se lanzan cuando algún gobierno latinoamericano nacionaliza empresas de sectores estratégicos.
En España, por contra, llevamos décadas saldando todas las empresas públicas en beneficio de unos pocos, las rentables incluidas.
Un saludo.
[…] que necesitan contrarrestar las ideas y opiniones que se vierten desde los grandes poderes y Hugo en su blog Quien mucho abarca habla sobre una Internet publica. Uno de los problema que a todos los trabajadores y trabajadoras de este pais nos preocupa es la […]
[…] Este semana dese Soto en Cameros para los que conformamos I love IU ha sido un poco movida, ya que se han tratado muchos temas en la misma y de antemano digo que ha sido muy complicada por mi parte poder realizar un resumen. Internet se ha convertido en un instrumento de comunicación muy importante y mas para organizaciones o personas que necesitan contrarrestar las ideas y opiniones que se vierten desde los grandes poderes y Hugo en su blog Quien mucho abarca habla sobre una Internet publica. […]