«Nosotros no nos sentimos ubicados en esa clase política. En IU estamos defendiendo la honestidad en la vida pública, la decencia y la lucha contra la corrupción y así vamos a seguir» Cayo Lara en la Marcha contra la Corrupción

La marcha del pasado fin de semana no fue sólo un acto de reivindicación de Manuel Fuentes. En la Marcha, en el Ateneo y en las conversaciones posteriores se vio que las gentes de izquierda, y singularmente de Izquierda Unida, nos sentíamos muy orgullosas de poder decir alto y claro que la corrupción está ligada a una forma de (no) entender lo público y que nos situamos expresamente al margen de esa forma, que defendemos lo público y reivindicamos a Manuel Fuentes como ejemplo de lo que deberían hacer todos los cargos públicos: recibir decenas de querellas por luchar contra la corrupción que es lo mismo que luchar contra el capitalismo, contra quienes roban a los trabajadores, contra quienes no persiguen al Pocero.

La soledad de IU no es un invento. No hace falta recordar la complicidad de Bono y Zaplana con el Pocero. Hace pocos días resultaba bochornoso que el presidente de Castilla-La Mancha se indignase por una condena contra unos periodistas de la SER (que era indignante) a la misma hora en la que una jueza había puesto 1.000.000 (UN MILLÓN) de euros de fianza: la jueza no había comunicado que era todo una errata (bueno, dos erratas coincidentes en el mismo folio: una malísima suerte) y el presidente manchego no tuvo ni una palabra de solidaridad con un alcalde manchego, pero sí con los periodistas de la SER. El PSOE de Seseña rechazó la Marcha contra la Corrupción. Ni el PSOE ni el PP se han desvinculado en el Ayuntamiento de Seseña de sus concejales, que apoyaron al Pocero. Por supuesto, esa gente tan maja que hace política de una forma nueva y juvenil, UPyD, no han dicho ni una palabra sobre corrupción, pues su preocupación es intentar poder formar gobierno con la lideresa de los campos de golf ilegales en 2011. Porque sobre ese campo de golf, tampoco dirá nada UPyD, oportunismo obliga.

IU es y tiene que seguir siendo una rara avis. Su código ético ya es un instrumento de vacuna que ningún partido posee. También lo dijo Cayo Lara: si en IU descubrimos con pruebas casos de corrupción, IU será la primera en marginar a los corruptos. Así debe ser: cuando la ciudadanía tiene entre su preocupación a los políticos debe recordar que no todos son iguales. Que nuestro coordinador, Cayo Lara, nuestro diputado, Gaspar Llamazares y decenas de cargos públicos de IU caminaran por la carretera en una marcha de un fin de semana contra la corrupción y en defensa de un heroico alcalde honrado demuestra lo mal que está esa política que tanto preocupa a la ciudadanía y a la que IU mostró combatir. Seguro que en IU hay alguien que mete la mano: en todo gran colectivo hay gentuza. Pero en ningún otro partido político hay un Manuel Fuentes.

Nunca dejará de sorprender la lejanía que muestran quienes están más preocupados en las miserias y en los politiqueos que en defender la ética y la honradez sin necesidad de sacar pequeñas tajadas.