¿Y el contenido de la, digamos, noticia?

Correa no dudó en plantear a su interlocutor la conveniencia de recurrir a la Consejería de Viviendas y Obras Públicas del Gobierno balear. Y para llegar hasta el organismo responsable de la medida, no tiene reparos en ofrecerse para hacer una «gestión con Izquierda Unida» (aunque el consejero de Vivienda, el socialista Jaume Carbonero, no pertenece a esa formación política).
«O llamamos a Izquierda Unida o lo que tú me digas», comenta al arquitecto, pues este último le apunta, erróneamente, que la competencia urbanística «está en manos» de la coalición. El interlocutor de Correa prefiere esperar. «Todavía no», le aconseja.

Da igual que leyendo la noticia se vea que no hay tal: que presumía de poder sobornar a un consejero de IU en una consejería que no está en manos de IU, que dijo que todavía no. Muchos se quedarían con el titular, verían la portada en el kiosko, o en cualquiera de los múltiples medios basura que reprodujeron el titular y dirían aquello de «cuando el río suena…«.

La cosa es sencilla: encuentren a un miembro de Izquierda Unida llamando amiguito del alma a Correa; encuentren al Bigotes organizando un acto de IU, que encuentren a un militante de IU que recurra a… y verán si aquí hay la ética basura que hay en la derecha que salió a arropar al curita, a Ric Costa, a Rajoy, a Esperanza Aguirre, a Feijoó,…

No, no hay mierda pa tos. Hay mierda para unos amiguitos del alma muy concretitos, hay mierda en la estructura financiera de un partido político y para su cúpula y su entorno mediático que han sido conscientemente cómplice de los corruptos.