La defensa que hace Rajoy de Camps se ha basado siempre en que por dos o tres millones de pesetas en trajes no iba a perder la honorabilidad el molt honorable. El argumento va siendo cada vez más peligroso según es más irrebatible que el bigotes y sus amigos hicieron tan generosísimos regalos a Camps y que éste mintió cuando dijo que estaba en Madrid pagando cuando estaba en Alicante.

Para que Rajoy llevara razón Camps tendría que haber perdido la honorabilidad por mucho más que los trajes pero los jueces sólo estarían en disposición de probar los regalos textiles. Salvando las distancias, sería el típico caso de Al Capone, condenado por lo poco que pudieron probar. Hoy por hoy ésa es la única versión que hace creíble el argumento de Rajoy.

No lo ha dicho nunca Rajoy, pero con Bárcenas asaltan dudas parecidas. Bárcenas es el tesorero del Partido Popular. No necesitaba a Alvarito ni a Correa para hacerse una fortunita ilegítimamente: tenía al alcance la caja del partido y podía robar de ella sin problema. ¿Para qué se iba a dejar untar por este grupo tan pintoresco pudiendo llevárselo crudo con menos testigos? Además llamaría la atención la inestabilidad moral: su bolsillo ha engordado por encima de sus ingresos, pero ha sido un custodio de la caja del PP tan eficaz que su cargo de cuidador del gallinero no corre peligro pese la cara de zorra que le van poniendo los tribunales.

Cualquiera de vosotros preferiría que su caja no estuviera en manos de alguien cuyos escrúpulos están tan contundentemente en entredicho… salvo que, por lo que fuera, supiéramos que esa falta de escrúpulos no va en perjuicio de la caja cuidada, sino que incluso la engorda. Es lo que uno sospecharía si utiliza la doctrina Rajoy: que la caja del PP ha engordado gracias a que estaba la zorra cuidando del gallinero.

La doctrina Rajoy es peligrosísima porque puede que lleve razón: quien tiene al alcance de la mano robar tanto no tiene por qué robar tan poco. Pero estamos con Cospedal en la defensa de la presunción de inocencia: que sólo condenen a Camps y Bárcenas por aquello que se vaya probando, que hasta el momento no está nada mal.