Según está anunciando la Cadena SER, Rosa Aguilar se va a convertir en Consejera de Obras Públicas del gobierno socialista andaluz sin que haya un acuerdo previo entre el PSOE e IU. Era algo previsto: en Izquierda Unida no se puede aspirar, salvo casos excepcionales, a un tercer mandato. El segundo mandato de Rosa Aguilar como alcaldesa termina dentro de un par de años y ella no se va a quedar como militante de base así por así.

Cuando alguien milita en una organización política, como es Izquierda Unida, adquiere tácita o explícitamente unos pocos compromisos. Si está en los órganos de dirección unos pocos más. Y si es cargo público por esa organización otros poquitos. Entre esos compromisos estarían, como mínimo, votar a los candidatos que presenta tal organización y no asumir cargos políticos con otras organizaciones salvo que haya un acuerdo con la propia. Ambos compromisos mínimos se los ha saltado públicamente Rosa Aguilar sin que hasta ahora Izquierda Unida le haya afeado la fea conducta.

Sabemos por experiencia que el espíritu libre, autónomo y crítico con los suyos de Rosa Aguilar terminará en el minuto de la toma de posesión: tenemos experiencias de gentes tremendamente críticas en Izquierda Unida que se convierten en dóciles corderillos en cuanto pillan cargo en el PSOE. A partir de la toma de posesión, Rosa Aguilar será la más leal de los militantes (se afiliará, ¿no?) del PSOE.

A diferencia de sus predecesores en el salto de IU al PSOE, Rosa Aguilar no ha puesto en estos años su empeño en hacer daño a Izquierda Unida. Simplemente IU le ha dado igual. Ha actuado sólo pensando en sí misma, votando a su amiga del PSOE, defendiendo sus posturas fueran o no coincidentes con IU. Incluso dentro de la compleja vida interna de IU, ha hecho mucho más daño a los supuestamente suyos que a aquellos que estaban en otros bandos. Mientras en la SER decían que había un clamor en Izquierda Unida para que Rosa fuera la coordinadora de IU, quienes vivimos en contacto con la afiliación de diversas tendencias no conocíamos a nadie que no estuviera hasta el gorro de sus palos en la rueda. Hace tiempo que Rosa Aguilar no es militante de Izquierda Unida, sino sólo militante de sí misma; no creo, sinceramente, que IU pierda demasiado en este sentido, pues tampoco Rosa Aguilar tiene detrás un pequeño ejército de leales como tuvieron en su día otros que hicieron más daño.

Doy por hecho que hoy Rosa Aguilar dimitirá como alcaldesa y como concejal de Córdoba y pedirá su baja de Izquierda Unida. Izquierda Unida de Córdoba designará a un compañero o compañera que ejercerá la alcaldía, con lo que tendrá un par de años para darse a conocer entre los cordobeses e intentar salir reelegido en 2011: en ese sentido IU sale reforzada.

No creo que Rosa Aguilar recuerde que también es dirigente federal de Izquierda Unida, porque no parece que asista con asiduidad a esas labores. Pero sí: Rosa Aguilar es la Coordinadora Institucional de IU. Ahora habrá que sustituirla: normalmente tendrá que ser alguien de IU-Abierta de acuerdo con los acuerdos democráticos que dan a cada parte de IU un peso equivalente al obtenido en la IX Asamblea.

Es sabido que no participo en tal sensibilidad interna, por lo que espero que se tome mi sugerencia desde el máximo respeto y cariño: creo que la persona idónea para ejercer tal labor es quien fuera alcaldesa de San Fernando, Montse Muñoz, que ha demostrado en los últimos días capacidad para sacrificar proyectos personales en beneficio de Izquierda Unida y que, al contrario que Rosa Aguilar, su gestión municipal fue reconocida por los vecinos con una subida electoral. Así Izquierda Unida mostraría su voluntad de arropar política y personalmente a una compañera injustamente acosada por la derecha esparcidora de mierda. Y esta valiosa compañera podría seguir trabajando por Izquierda Unida.

Un compañero de Madrid a quien aprecio se hizo famoso con la frase «Es mentira que en IU no sobre nadie«. Estoy completamente de acuerdo con esa frase: en IU sobran aquellas personas que están en política por un proyecto personal, no colectivo. Ese proyecto personal es legítimo, pero nocivo para Izquierda Unida, así que su salida es un descanso.

Ahora por fin habrá un tertuliano, una alcaldesa,… que hable en nombre de un proyecto colectivo y no sólo en nombre de sí misma. Y la izquierda que representa IU podrá preocuparse de seguir mostrando un proyecto alternativo, honesto y sincero sin sufrir demasiado porque un pato haya preferido dejar de volar para residir en una cómoda granja.

FOTO tomada de ABC, de la noticia: El Consistorio [cordobés] obvia a IU, que pide que sus ediles no acudan a las procesiones