En el Teatro del Canal de Isabel II que él mismo dirige, Albert Boadella, líder de Els Joglars presentó ayer el que será su próximo espectáculo teatral y que sigue la senda de aquel Ubú President y de Operación Ubú. Entonces aprovecharon la obra de Alfred Jarry, Ubú Rey, para mofarse de Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Catalunya.

La rueda de prensa, celebrada en los propios teatros que dirige Boadella, no ha decepcionado a nadie. «Cuando publiqué mis Memorias de un Bufón», explicó Boadella, «reiteré dos ideas que tenía muy claras: que el bufón es una persona que utiliza la comedia como arma contra el poder y que había que impedir que el dinero público limitase el margen de crítica que se permite el bufón»

Boadella señaló que en los últimos años muchos han pensado que su rebeldía no tenía por objeto «el poder» sino lo catalán. Le criticaban por ejemplo que no hubiera habído un Ubú contra Aznar y que renunciase a las subvenciones catalanas, pero admitiese la coproducción de la Comunidad de Madrid con El Retablo de las Maravillas, o viviese ahora a sueldo de la Comunidad de Madrid.

«Hemos alcanzado una madurez artística ahora que nos permite morder la mano que nos da de comer; por ello ya no está mal que ingresemos dinero de una comunidad autónoma«, dijo Boadella para explicar su cambio. «La mejor prueba es que un empleado de Ignacio González [director del Canal de Isabel II] como yo entre de lleno a mofarse de la trama de espionaje y corrupción en la que lo implican«.

«En lo fundamental, en los principios, seguimos siendo los mismos: en el programa de mano de Ubú President decíamos: El poder más restringido y cercano suele ser el más opresor, por ello se hace imprescindible ampararse en la tradición liberadora del humor, la sátira y el sarcasmo a fin de compensar la prepotencia. Entonces nos tocaba utilizar esos instrumentos contra el poder catalán; hoy, a este bufón afincado y asalariado en la Comunidad de Madrid, le toca mofarse en su cara de su nueva reina«. La compañía catalana ha encontrado suficientes elementos para la sátira en la propia administración madrileña: desde la rueda de prensa con sandalias y calcetines blancos que dio Esperanza Aguirre a la vuelta de Bombay, a las chuscas adjudicaciones a cuñados y hermanos, pasando por el empecinamiento en la teoría de la conspiración del 11-M y las múltiples tramas de espionajes entre consejeros madrileños que se van descubriendo: «Quiero empezar esta rueda de prensa saludando a los seis espías que tenemos hoy en la sala» dijo antes de comenzar Boadella, con su habitual sentido del humor.  También se burló con cierta crueldad de la rueda de prensa del miércoles de la directiva del PP censurando una cacería organizada por un dirigente del PP.

Pese al cambio de género de Ubú, que ahora será mujer, serán inevitables algunas referencias a los espectáculos anteriores de Els Joglars: «Si en Ubú President comparábamos a Pujol con Hynkel, El Gran Dictador, en Ubú lideresa Aguirre tendrá un cierto parecido con el Doctor Strangelove de Teléfono Rojo, volamos hacia Moscú; el gabinete de crisis de la película de Kubrick no debe de ser muy distinto de las reuniones en la calle Génova, ¿no creen?».

El estreno se producirá en los Teatros del Canal de Isabel II y Esperanza Aguirre e Ignacio González han anunciado su total respeto y disponibilidad. «Somos liberales y desde el poder público nunca interferiremos en las producciones culturales, periodísticas, etc… La prueba es la independencia de Telemadrid«.

Esperanza Aguirre ha anunciado, de hecho, la renovación por diez años de Boadella, para que no se sintiera coartado en su capacidad crítica hacia el poder, «hacia todo poder«, remarcó el líder de Els Joglars.