«La única democracia de la zona«, repiten. Se refieren a Israel. Israel es el estado etnicista (se define como «Estado judío») que está violando todas las resoluciones de la ONU que le competen, y que ha causado hambre, ausencia de alimentos, falta de medicamentos, de electricidad… a una de las regiones más pobres del planeta a la que ha colocado en el ghetto más grande de la Historia. Llaman a Israel democracia porque su gobierno es elegido en urnas.

«La única democracia de la zona». Las bombas caen sobre Gaza. Su justificación es Hamas. Hamas, dicen, es una organización terrorista. Lo saben porque está en las listas de organizaciones terroristas que ellos mismos han elaborado según sus filias y sus fobias y, sobre todo, según sus intereses. Hamas gobierna en Gaza porque unas urnas le dieron un 65% de los votos. La prueba de que las elecciones fueron limpias es que Hamas ganó las elecciones frente al partido en el poder, que tuvo que aceptar de mala gana el veredicto de las urnas.

«La única democracia de la zona». El malo, malo, malo que te cagas es Irán. Cuando Israel bombardea a la población civil que sea (libanesa, palestina, la que toque…) siempre se argumenta que esos civiles son escudos humanos de organizaciones financiadas por Irán. En Irán gobierna Mahmud Ahmadineyad porque ganó unas elecciones. Las ganó frente a quien gobernaba previamente, Jatami, lo que vuelve a ser un indicador de que fueron elecciones limpias.

¿Por qué el gobierno de Hamas y de Ahmadineyad no son homologados como democráticos? Sobre todo, ¿por qué Israel sí es una democracia? A poco analíticos que seamos deberemos buscar una serie de baremos objetivos que identifiquen a una democracia. ¿Que el gobierno sea elegido en elecciones? Estupendo: Israel es una democracia, del mismo modo que Irán y Palestina (Palestina sería incluso ¡dos democracias!). ¿Que se respeten los derechos humanos? Entonces Israel no es una democracia como resulta evidente estos días y cualesquiera otros días. ¿Que haya libertad de prensa? Quien encuentre prensa israelí que esté denunciando los crímenes de su gobierno, que avale el carácter democrático de ese estado: yo mientras le enseñaré, por ejemplo, varias películas iranís muy críticas con la política de su país.

«Terrorismo» y «democracia» son dos palabras que cada vez tienen menos denotación: sólo tienen connotación. Terroristas son los malos, hagan lo que hagan. Democracias son los países buenos, tengan el régimen político que tengan. Lo bueno del Aznar, el exótico, es que, desde que se cree un intelectual, es transparente como el cristal. Hace varios meses pidió que Israel ingresara urgentemente en la OTAN, porque es de nuestra civilización. Israel es una democracia y ni Palestina ni Irán lo son simplemente porque Israel es de los nuestros y Palestina e Irán de los otros. Los nuestros son democracias y los otros son terroristas. Y no hay más que hablar. Aznar lo dice sin tabús porque es un tonto que se cree listo.

Quienes se saben tontos y quienes son más listos no son tan transparentes, pero utilizan el mismo método de homologación: los míos son democracias; los que no son míos son terroristas. Y los que no estén de acuerdo con tan fino análisis son nazi-estalinistas-antisemitas. O progre-etarra-islamistas que viene a ser lo mismo.