Moratinos dijo en el Congreso de los Diputados que el territorio español no fue utilizado para ningún vuelo de traslado de secuestrados al campo de concentración de Guantánamo. Mintió: Izquierda Unida aportó los nombres y apellidos que ha conocido de unas cuantas personas que aterrizaron en su traslado a las torturas en territorio español. Dice Zapatero que el gobierno de Aznar barrió los ordenadores para no dejar pruebas. Ocurre que el gobierno de Zapatero no denunció ese posible delito de sus antecesores hasta que han pillado a Moratinos mintiendo. Lleva razón Mariano Rajoy cuando dice que que si hubo tal barrido, el gobierno de Zapatero tiene que ir a los tribunales. Pero utiliza un argumento curioso: él no sabía nada porque ya no era ministro. Con ese mismo argumento, de lo que sí debió de enterarse es del traslado de secuestrados usando territorio español denunciado por Izquierda Unida y que ocurrió en 2002, cuando Rajoy era vicepresidente del Gobierno que autorizó con complicidad el uso de nuestro territorio para la tortura y el secuestro.

Mientras, Aznar, cómplice indisimulado que merece ser juzgado penalmente, pide en Vanity Fair (la feria de la vanidad) que el gobierno de Zapatero aclare los vuelos criminales que contaron con la complicidad de gobiernos españoles. Zapatero responde que a Bush nunca se le hubiera ocurrido pedirle permiso a su gobierno para que fuera cómplice de tales delitos y que en todo caso nunca hubiera dado su gobierno ese consentimiento. Pocos días después, la Cadena SER descubre que en 2005 el gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero sí dio ese consentimiento, como prueba un documento secreto del Ministerio de Defensa. Mientras otros dicen mentiras a sabiendas o no, Bono, Piqué y Palacio callan.

Ante la enésima mentira descubierta, al ministro Moratinos le preocupa más la filtración de documentos que prueban crímenes que la propia comisión de los mismos. Le preocupa mucho más esa filtración que lo que inquietó el borrado de ordenadores efectuado por Aznar para ocultar sus complicidades con delitos.

No sabemos qué complicidades exactas tiene cada uno de los concretos responsables que ha tenido España durante los últimos años: Aznar, Zapatero, Palacio, Piqué, Bono, Moratinos… No sabemos más que lo que se ha filtrado a la prensa (y esta ha querido comunicar) y lo que Izquierda Unida ha conseguido sacar a la luz. Si viviéramos en un Estado de Derecho, las complicidades con la tortura, el secuestro y la complicidad con la invasión de Irak llevaría a más de una persona a la cárcel: éstos sí, con abogado, cargos ajustados a derecho y un tribunal imparcial.

De lo que no queda duda alguna es de que ha habido complicidades políticas gravísimas. Parece ya indiscutible que todos los gobiernos de los últimos años han tenido personas que no se han enterado de nada de lo que se hacía bajo su mandato o que han sido también cómplices. Si Zapatero, Moratinos y Rajoy son sinceros cuando dicen que Izquierda Unida y la Ser son sus fuentes de información en un asunto tan grave estarán encantados en abrir una Comisión de Investigación que se hace urgente para que todos puedan limpiar las sospechas que se ciernen sobre ellos de ser todos cómplices del escondite de mierda bajo la alfombra. Si insisten tras esta cascada de informaciones que desmienten sus versiones en evitar la Comisión de Investigación habrá que empezar a pedir dimisiones.

El silencio les hace cómplices.