Ayer fue elegido Cayo Lara coordinador general de Izquierda Unida. Fue elegido por un 55% de votos del Consejo Político Federal, frente a Joan Josep Nuet, que sacó un 17%. IU Abierta no presentó su candidatura, hecho que no voy a valorar porque no conozco las causas. Hubo un 27% de votos en blanco, previsiblemente de IU Abierta. La quinta lista, reconvertida en Refundación, no presentó candidato (obviamente) y se inclinó por votar a Cayo Lara como coordinador lógico dado el resultado de la IX Asamblea (a lo largo del día colgaré un comunicado de este colectivo explicando su posición). Gordillo no presentó lista ni se presentó el mismo porque estaba en una movilización en Andalucía: dada la ausencia de noticias al respecto, doy por hecho que Fidalgo no fue.

Poco después se votó la Comisión Ejecutiva* sobre la que había consenso de las tres listas más votadas con un 61% a favor, un 23% en blanco y un 14% en contra. Es más difícil interpretar esta votación porque sospecho que los distintos votos han venido de todas las posiciones. Que yo sepa, la única lista que ha planteado un voto colectivo distinto al sí fue la quinta (Refundación), que votó en blanco por criticar la evidencia de que va a haber muchos obstáculos a una refundación real con este grupo de dirección. Otras personas no votaron por constatar la ilegalidad de una lista con preponderancia de un género, pero no sé cuántas personas adoptaron esa postura.

Desde que se comentó el nombre de Cayo Lara como posible coordinador de Izquierda Unida he defendido su candidatura por ser una persona honesta, nada sectaria y demócrata incluso cuando ello le pueda perjudicar (algo escasamente habitual: casi todo el mundo es demócrata siempre y cuando la democracia le beneficie). Critiqué las formas que llevaron a su designación como candidato y los pactos que le han hecho coordinador. Pero Cayo Lara tiene que ser un buen coordinador al menos para los próximos diecisiete meses, plazo tras el cual debemos haber concluido el proceso de refundación de Izquierda Unida. Algunos de los puestos de la nueva ejecutiva permiten cierto optimismo en que efectivamente se va a llevar a cabo una refundación. Otros, ciertamente, son fuertemente objetables y justifican el voto crítico de ese 37% que no ha votado la ejecutiva pese al consenso por arriba. Y la ilegalidad machista resulta una nueva decepción. Como decía ayer una compañera, en el tema de la igualdad de género la legalidad está a la izquierda de IU: la ilegalidad, no obstante, se puede recurrir. Además, de las cinco principales responsabilidades (al margen del coordinador) sólo dos son personas que no ocupaban esa misma responsabilidad en el pasado mandato: ¡valiente apuesta por la renovación!

A partir de ahora no vale detenerse ni un minuto en el debate de nombres. Sólo vale una cosa: el cumplimiento (de una vez) del mandato de la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida. Éstos son varios: en lo político un giro a la izquierda (al que la crisis nos obligaría en cualquier caso); en lo externo una convergencia con la gente de izquierdas que no está en Izquierda Unida y con la que queremos estar (y de paso una convergencia interna…); también en lo externo un impulso y participación decidida en los movimientos sociales; en lo interno un proceso de refundación con todo lo que ello significa y abierto a cualquier posibilidad que venga desde la gente de izquierda de a pie; éste ha tenido que ser el último acuerdo cupular labrado en pasillos; también en lo interno un proceso de reafiliación que garantice la posibilidad de que en Izquierda Unida se puedan adoptar decisiones democráticas…

Mi posición con la nueva dirección de Izquierda Unida es clarísima: estoy a su disposición para trabajar en el cumplimiento del mandato de la asamblea y para hacer de Izquierda Unida un instrumento radicalmente democrático para la superación del capitalismo. Dentro de Izquierda Unida buscaré la convergencia con todos y todas las compañeras en quienes se pueda confiar para una Izquierda Unida mejor, más democrática, más de izquierdas, pero sobre todo más coherentemente de izquierdas: esos son los objetivos de la refundación tal y como yo la entiendo, tal y como ordenó la militancia en la IX Asamblea. Si conseguimos eso, el día que la gente tenga que votar verá un referente válido en Izquierda Unida y nos votará. Y eso ayudará a transformar la sociedad a mejor.

————————————–

Además del excepcional trabajo de ceronegativo y ceros a la izquierda, han escrito varios blogueros sobre la nueva dirección: don Ricardo, Javier Deán, Francisco Cañaveras, Pedro Manuel Herrera, Domingo Benito Lucas, Amei, Joan Josep Nuet, Pedro Mellado, Kaneda, Silvia F1, Félix Díez Romero, Romenauer, Alberto Hidalgo y JavierM.

—————————————

*

Ejecutiva Federal de Izquierda Unida

Coordinador Federal: Cayo Lara
Coordinación Interna: Joan Josep Nuet
Coordinación Institucional: Rosa Aguilar
Coordinación elaboración y propuesta programática: Marga Ferré
Coordinación Internacional: Willy Meyer
Coordinación territorial y sostenibilidad: Pablo Prierto

17 secretarías:

secretaría comunicación externa y electoral: Angel Pérez
secretaría refundación: Enrique Santiago
secretaría estudio modelos sociales: Inés Sabanés
secretaría área interna: Miguel Reneses
secretaría finanzas y administración: Antonio Cortés
secretaría comunicación interna: Amanda Meyer
secretaría coordinación institucional y política municipal: Eberhard Grosske
secretaría política autonómica: Jose Luis Centella
secretaría grupos parlamentario: Ramon Luque
secretaría áreas y elaboración: Dolores Sánchez
secretaría economía trabajo: Jose Antonio García Rubio
secretaría políticas sociales: Yolanda Díaz
secretaría política europea: Isabel Lopez Aulestia
secretaría derechos humanos: Fran Pérez
secretaría cooperación y altermundismo: Diosdado Toledano
secretaría territorial y sostenibilidad medioambiente y trasnporte: Adolfo Barrena
secretaría vivienda: Jose Manuel Sánchez Gordillo