Por primera vez en bastantes meses (¿años?) se intuyen movimientos hacia diversos modelos de síntesis en Izquierda Unida. Es la primera vez desde hace también un tiempo que hay un cierto optimismo en que pueda haber cambio y que éste no signifique la ruptura (algo que en verano parecía realmente una amenaza y que aún hoy hay quien desea). No es un optimismo sólo de parte. Hoy mismo aparece el artículo de Juan Peña en Tercera Información que también muestra la voluntad de encontrar salidas sintéticas. Esa posibilidad de superar el enfrentamiento mediante la síntesis se ofrece con dos modelos antitéticos (hasta para la síntesis hay corrientes, aunque esta vez transversales), sobre todo porque uno responde a las dinámicas que ha tenido IU hasta ahora y otro pretende romper radicalmente con las mismas. En determinados foros surge una vía intermedia que podríamos llamar ‘pacto de los honrados‘.
De la guerra entre cúpulas a la paz entre cúpulas no va demasiado camino. Ambas se desarrollan en un mismo escenario: grupos cerrados que no es que sean impermeables al razonamiento y las ideas del otro, sino que no juegan en absoluto en el campo de las ideas y el razonamiento. Son discusiones por posiciones, por cargos, por encontrar cuotas adecuadas para cada grupo de ‘los de siempre’. Posiblemente acuerdos de este tipo incorporen una cuota de renovación de personas, pero inevitablemente las prácticas serán las mismas de siempre. Cuando era coordinador general, Julio Anguita solía diferenciar entre alternancia y alternativa. Esta práctica puede calmar la situación de IU (algo sin duda imprescindible), puede incluso generar una alternancia, mostrando caras nuevas (algo también necesario) pero estará lejos de generar una alternativa y mucho menos de llevar a cabo la refundación que todos decimos defender. Es, en el mejor de los casos, una sustitución de nombres sin discutir de cómo cambiaremos Izquierda Unida, un acuerdo que no habla de política (tanta política hay en nuestra oferta programática como en la concepción de la democracia que reflejemos en nuestra autoorganización) pero pacifica.
La propuesta intermedia, lo que he llamado ‘pacto de los honrados’ surge de la reclamación a los del bando de enfrente de cada uno de que rompa con sus filas: ‘Contigo sí me puedo entender y con gente como tú, pero con los cabecillas de tu mierda de facción ni de coña‘. Todos y todas nos consideramos muy honrados: unos somos los honrados de Otra IU es posible, otros los honrados de IU Abierta, otros los honrados de su casa… Lo malo es que no he encontrado quien diga: ‘es verdad: mira, éstos son los honrados, no como nosotros’. Todos se consideran ‘los honrados’: ¿qué menos podemos decir de nosotros mismos?. La salida no es tanto que ‘los honrados’ rompan con los no honrados de su ‘facción’, sino que rompan con las prácticas menos decentes de la misma. Es decir, que se rompa no a través de propuestas de nombres ‘puros’ (algo que será necesario, pero no es lo sustancial: ¿qué más da gente nueva si hacen lo de siempre?) sino proponiendo y practicando lo que se defiende. Queda mes y medio frenético hasta la asamblea, pero como la contribución de ‘los honrados’ sea proponerse ellos para apartar a los otros, vamos listos. Y esa es la imagen que quedaría con desgajamientos de última hora. No creo que haga falta que surja la ‘Vía Honrada’, sino que consigamos generar cauces de entendimiento, de generar alternativas viables y concretas a lo que las caspas sólo saben atascar.
En ese sentido funcionaría la alternativa que cada vez emerge con más fuerza desde diversos lugares. Hace un par de semanas comenté aquí las iniciativas de EnConstrucción y la aparición del documento ‘Por la tangente‘ llamando a una síntesis política basada en las prácticas a adoptar y en los instrumentos que efectivamente sirvan para que IU salga adelante. Después han salido otros intentos parecidos, como el documento refundido propuesto por la asamblea de Molina de Segura presentado después con acierto en la página IU somos todos. Casi todas las señales que emanan las asambleas de bases demandan este tipo de caminos hacia la refundación y la supervivencia de IU. Es el convencimiento de que la democracia participativa que todos decimos defender debe ser puesta en práctica precisamente cuando más crítica es la situación.
A la IX Asamblea no vamos a llegar tras un proceso de debate político participativo y democrático. Podemos esperar, sin embargo, que en ella se dé un impulso para que desde las bases surja la X Asamblea con los métodos que se están demandando desde diversos ámbitos. Ello se conseguirá con el ejemplo de las prácticas democráticas (y de que no demos ni un sólo codazo por un cargo) y tratando de generar la evidencia de que es ése el deseo mayoritario impulsado desde abajo: una refundación democrática y pacífica centrada en lo político. Si no, que sean otros quienes se peleen por firmar el acta de defunción de Izquierda Unida.
* Entiendo que los apuntes sobre la situación interna de IU son un peñazo para muchos, aunque sorprendentemente suelen tener algunas visitas más de las acostumbradas y bastantes más comentarios. Como entiendo que los primeros estarán hartos y los segundos (más morbosos) tendrán avidez por la salsa rosa de IU, he pensado en avisar desde ahora en el título cada vez que un apunte sea sobre la ciencia que estudia el peculiar comportamiento de los seres que habitamos IU: así, algunos lectores suscritos se ahorrarán la molestia de leerlo y otros retrasarán el desayuno para saciar su sed de sangre.
Hugo, gracias por entender que a veces los apuntes sobre IU son un peñazo para algunos de tus lectores. Por si te sirve de algo daré mi opinión: más que un peñazo a mi me deprime ver la batalla interna tan sangrante, que seguramente es importante tenerla para aclarar el horizonte, pero se está perdiendo la oportunidad de lo urgente. IU no ha salido bien parada de las elecciones por muchas razones, pero entre otras por un sistema electoral que la penaliza. Mi conclusión personal es que queda conquistar la calle. Desgraciadamente se nos dan ultimamente muchos argumentos con los que salir a manifestarnos. Digo esto a sabiendas de que, tal y como decía Enric Gonzalez el otro dia, la primera victima del fregado este económico de ahora puede ser la izquierda. Hay que moverse ya.
Una vez más, no entiendo por qué negar la evidencia de que en el seno de lo que nominalmente sigue llamandose IU hay al menos dos proyectos distintos. Como hubo dos proyectos cuando Nueva Izquierda. En realidad, la disyuntiva de ahora es una prolongación de aquélla, donde los restos de NI en muchas federaciones, unidos al nuevo corrimiento a la derecha de nuevos sectores, vuelven a plantear el objetivo de mutar la naturaleza de IU.
Generalmente, los que hoy hablan de sintesis, ayer hablaban de evitar familias y choque de trenes, mientras han militando sistématicamente por la mutación que promueve la camarilla verde llamazarista.
Los nombre los conocemos todos.
Aurora, yo entiendo más la parte del peñazo. Pero no debemos ser tan pesimistas: si hacemos bien las cosas de aquí al 16 de Noviembre podremos tener un gran proyecto desde el 17 de Noviembre. El artículo de Enric González del otro día fue estupendo: lo tuve programado para enlazarlo por la tarde, pero lo quité por no me acuerdo qué razón. Por si alguien no lo leyó: http://www.elpais.com/articulo/Pantallas/Izquierda/elpepugen/20080930elpepirtv_1/Tes
AA: ya sé que en esto discrepamos profundamente. Yo creo que hay que conquistar IU para la política, para la política de izquierdas y democrática. Si conseguimos cambiar políticamente del todo a IU y hay quien se quiere salir porque no es su proyecto, allá él/ella. Si hay quien lo quiere torpedear, habrá que defenderse. Pero tú mismo dijiste en el anterior apunte sobre el tema que ‘lo fundamental son las ideas y el programa’: no me pienso parar a pasar facturas personales, sino que hay que intentar llegar a acuerdos vinculantes en lo político, en lo concreto. Una parte de esos acuerdos es el paso a la reserva de quienes han protagonizado el desastre para que a partir de ahora la renovación sea algo constante.
Si se llega a un acuerdo en lo concreto, en política e ideas, ¿qué pega se puede poner desde la posición, que comparto, de que lo importante es las ideas y el programa?
Pero Hugo, tu crees sinceramente que en las ideas, el programa, la definición de objetivos estratégicos (sin los cuales lo único que queda es gestionar la lógica económica existente… con «sensibilidad» ¿social?) y en la identificación de un sujeto en el que pueda encarnar nuestro proyecto, en torno a todo esto, digo, ¿no hay diferencias insalvables entre los que defienden la mutación verde (con sus transversalidades de clase, etc.) y los que defendemos el documento alternativo (y sí, ya sé que entre estos últimos tbn hay quienes no se lo creen en absoluto)??
Por cierto, no sé quien es Enric González porque no suelo seguir El País; pero no apunta mal, ciertamente; alguna pista?
Yo creo que no hay grandes diferencias en la base y en cuadros medios. Sí por arriba. Mira, es un buen tema para un apunte. En realidad me da la impresión de que en la configuración de corrientes juega un papel importantísimo las lealtades personales, simpatías por el próximo… Sólo así se entienden algunas resistencias a tomar tal o cual posición o las agrupaciones geográficas dominadas por distintas corrientes: uno podría entender que en Euskadi o Catalunya haya más peso de lo nacional, pero no se me ocurren más razones que las redes de confianza para explicar que en un lugar sea más fuerte el conflicto del capitalismo con La Tierra y en otro el conflicto capital-trabajo; especialmente cuando en ambos casos estamos hablando de lo mismo.
En las capas superiores sí, ahí hay gente con la que nada puede unirse; pero como ‘todos’ defendemos la renovación, ese no va a ser el problema.
Definitivamente es un buen tema para un post.
Enric González es un tipo que piensa por su cuenta y muchas veces sorprende con giros que uno considera conservadores; pero piensa por su cuenta, que es lo sorprendente (para pensar como yo mismo, ya estoy yo mismo). Fue corresponsal de El País en Londres, Roma y en Nueva York. Escribía antes unos deliciosos artículos sobre el calcio (recopilados en el libro ‘Historias del calcio’); también ha escrito ‘Historias de Londres’ e ‘Historias de Nueva York’, que probablemente fue la razón de mis vacaciones este verano.
Suplico que no se me tome por un troll ni por un provocador ni por cualquier otra cosa… tampoco creo necesario poner antes de opinar mi curri de izquierdista y mostrar las cicatrices.
dicho esto:
No se que es más «alejador» del posible interés ante la situación en IU: si el texto del post, si los comentarios, o esas ponencias de las que el autor lleva hablando desde hace varios post y que se han perdido, se han duplicado, se han enfrentado y que ni ganas dan de leer.
L siento por los autores pero en la hipótesis de alguien que merodee por la red y pinche curioso, a ver que cuentan estos, lo más seguro es que piense que no hay nada interesante aquí.
No se que proponer como alternativa y se que lo más fácil es criticar y desmontar lo que tanto trabajo ha costado. Armar esos párrrafos tan largos tiene que ser trabajoso.
No propongo que el blog’s complex de IU sea un festival de vida y color, en realidad lo único que se me ocurre es seguir mirando, seguir leyendo y ver si alguna vez alguien me excita. de momento no.
Lo que viene ahora, que con tanto lio de ponencias y textos discrepantes y/o unitarios ya no recuerdo si es un congreso nacional de IU o algo parecido, ya se me anuncia, desde fuera, como un coñazo.
Lo siento. Un esteril coñazo.
Mi padre me contaba que al final de la masacre del 39, a partir del 37 fusilar derrotistas era relativamente normal y, en muchos casos justificado, no quiero reclamarme de derrotista, ni pedir con ello que se me fusile, pero cada vez veo la discusión más lejos de la vida, y no se que está pasando.
todos se mueven en alguna dirección (PSOE, PP, Ecologistas, fachas, banqueros, obispos, los narcos… ) menos IU que lo hace en círculos concéntricos lo siento de verdad.
Es que no entiendo nada.
También es verdad que nunca fuí una lumbrera.
Ultimo Lunes: es verdad que es inabarcable todo este conjunto de textos, pero es un síntoma de que desde abajo hay ganas de sanear, que es lo que algunos reclamamos al menos desde el ‘manifiesto de las bases’. Lo bueno es el síntoma, no los textos en concreto. La convocatoria que acabo de colgar del sábado que viene sí que es muy ilusionante en concreto.
Para que IU se mueva hace falta sacudir sus cimientos, que es en lo que algunos estamos.
Y por cierto, de troll nada, que la discrepancia sana y racional es muy bienvenida
[…] de síntesis y mostrándose favorables a los mismos es el caso de Hugo Martínez Abarca en “Desde abajo o por arriba; con o sin política (IUlogía*)” (3 de Octubre), Tania Sánchez en “Izquierda Unida merece una tregua (4 de Octubre) o Ricardo […]